Alicia Rodriguez

Nutrición para su crecimiento

Son las doce y media y acabo de asomarme a su cuarto. Está dormido con el móvil todavía encendido encima del edredón, iluminándole media cara. Hace unos meses leí algo que me cambió por completo la forma de mirar esta escena: que la mayor parte de la hormona de crecimiento se libera durante el sueño profundo. No mientras come. No mientras entrena. Mientras duerme, y sobre todo en las primeras horas de sueño profundo de la noche. Y yo llevaba un año largo dejándole acostarse a la una con la pantalla en la mano, pensando que mientras durmiera sus horas daba igual cuándo. No me lo tomé como una culpa, aunque al principio escociera un poco. Me lo tomé como información, que es lo que era. Nadie me lo había dicho nunca, ni en la consulta ni en ningún sitio. Así que empezamos a cambiar cosas pequeñas. El móvil se queda fuera de la habitación, cargando en el pasillo. Cenamos un poco antes. Y por las mañanas, con el desayuno, se toma dos gominolas: zinc, vitamina D3, vitamina K2 y calcio. Eso último lo explico porque a mí me costó entenderlo. El calcio no llega al hueso él solo. La D3 es la que permite absorberlo, el zinc es el que activa la señal de crecimiento en las placas, y la K2 es la que dirige ese calcio hasta el hueso en vez de dejarlo por ahí. Puedes darle leche todos los días de su vida y que buena parte de ese calcio no acabe donde tiene que acabar. Él no le da la más mínima importancia. Se cree que son chuches, me las pide él antes de que me acuerde yo, y ni sabe que estoy escribiendo esto. Pero yo me asomo por la noche, veo el bote ahí en la mesilla al lado del vaso de agua, y me voy a dormir con la sensación de que estoy haciendo lo que está en mi mano con el tiempo que le queda. Que al final es lo único que puedo controlar yo. Vienen con 60 días de garantía. Si no te convence, devuelven el dinero.

Engagement over time

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